Aunque era un portal hacia otro mundo conuna sociedad capaces de varios avances tecnológicos aunque sus habitantes, a pesar de ser tan avanzados, tenía un cierto gusto por lo sádico. Sin ahondar en más detalles, la obra nunca fue leída por su autor pues esta fue publicada en una versión más resumida en la revista Weird tales en 1940 mientras que la versión completa de la novela corta fue impresa en 1989.

En un salto de más de treinta y cinco años, un estudio independiente chileno adaptó la novela para hacer la un interesante videojuego de supervivencia en un escenario poco socorrido como lo es la zona de los Lagos, en Chile, lo que hoy conocemos como los bosques de Valdivia.

La historia nos pone en el lugar de uno de cuatro personajes a elegir en una expedición española de 1650 que busca oro y riquezas como botín y para la patria y corona. La nave funciona como un lobby en donde encontraremos al resto de los expedicionarios que pueden ser nuestros amigos o jugadores que se unan a nuestra partida. Una vez que nuestra sesión ha convenido iniciar la expedición, nos veremos en un bote arribando a la zona en la que exploraremos, al principio serán zonas cercanas a la playa pero conforme avancemos la selva será el entorno en el que nos adentraremos.
La idea es completar el objetivo que puede ser recuperar cosas y saquear lo que nos encontremos sean armas, recursos, materiales o riquezas como estatuillas y monedas. Nuestro inventario siempre estará limitado, de tal forma que nos acompañara el sacerdote franciscano que relata la historia y que viaja en una carreta empujada por un buey, aquí podremos almacenar todo lo que vayamos encontrando en un baul que carga la modesta carroza, también podremos almacenar algunos objetivos como es el caso de la segunda misión en la que tenemos que ir a buscar una bitacora abandonada en un fuerte. Una vez que hayamos cumplido dicho objetivo podemos regresar a nuestro navio.

Al principio suena a que es muy sencillo ir, recoger y regresar, pero en realidad es más complejo que eso, por ejemplo todas las armas, especialmente las de contacto como espadas y hachas, tienen un nivel de resistencia que al sobrepasarlo queda inutilizada el arma, los mosquetes y pistolas se tienen que cargar después de usarla, lo que quiere decir que debemos caergar con nuestra polvora y munición lo que hara que tengamos menos espacio en nuestro inventario para cargar el saqueo.

Los enemigos son variados, desde humanos corrompidos, la versión de este juego de zombies, también algunas criaturas como hombres pesacado que son esponjas de balas y muy fuertes, insectos que son vomitdos por los personajes y que te pueden matar para después ser devorado por la s raices para regresar como un ser corrompido por las fuerzas oscuras que regentean estas tierras.Otra cosa que llama la atención es como el juego nos engaña o nos manipula para dar la impresión que estamos perdiendo la cordura, por ejemplo que de la nada se escuchen risas o que haya una persona más en la partida que, evidentemente, es controlado por el sistema.

The mound, omen of Chutulhu no es un juego para casuales, es muy complicado y requiere un conocimiento previo de como funciona un shooter-looter antes de saltar al juego, también se debe considerar tener un crew que juegue de acuerdo a las reglas de este tipo de títulos cooperativos o esperar que los jugadores randoms con los que nos encontramos en el lobby sean consientes de como jugar en equipo, el juego demanda precisión. Este es quizá uno de sus puntos débiles pues hay que recordar que una buena parte de los jugadores tienden a ser casuales para este tipo de juegos que exigen compromiso. Por otro lado el juego es sumamente accesible en cuanto a lo que se refiere a plataformas, en nuestro segundo intento por pasar la segunda misión, o expedición, nos encontramos a un jugador español quien jugaba el título desde una PC, lo que quiere decir que es multiplataforma pues nosotros lo probamos en una PlayStation 5 y que puede ser un poco confuso el uso del control, pero es un proceso muy breve para acostumbrarse.

The mound, omen of Chutulhu es un excelente título que raya en el nicho de los shooters-looters, con una narrativa muy inteligente, pues el cambio en la historia la cual esta ambientada durante 1920 en un poblado de Oklahoma y adaptarlo a conquistadores y en un lugar y tiempo que muchas partes del mundo ignoran como lo fue el proceso de conquista española en el sur de con del continente en la selva valdiviana, donde viven los mapuches, pueblo que sigue sin ser doblegado ni conquistado en lo que hoy es Chile. El título también es una adaptación muy original e inteligente. Un buen juego de exploración, sobrevivencia y saqueo que cualquiera puede jugar pero pocos podrán dominarlo ya sea por su alta dificultad o porque perdieron la razón al ver directamente los terrores de otras dimensiones.






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