Antes de que pasáramos a la segunda mitad de este año nos llegó cierta secuela de un juego de la mano de un famoso y multipremiado creador de vídeojuegos. Cómo dato curioso a fines de este mes se estrena un remake de un juego de este mismo creador aunque está vez la compañía desarrolladora y publicadora no contó con el apoyo del creador en cuestión.

Pero hubo una época en que creador y compañía trabajaron juntos, el creador interesado en ampliar sus proyectos solicitó a la compañía que le permitieran hacer un demo de una de las propiedades intelectuales de la compañía, de horror. En conjunto con un popular director de cine del género y un actor que la estaba rompiendo en una serie de zombis, hicieron uno de los demos jugables de horror más extraordinarios que se han hecho en la industria de los videojuegos.

Pese al éxito del demo la compañía decidió, arbitrariamente, cancelar completamente el proyecto y de paso sacar toda presencia del creador de su siguiente título a estrenar, uno juego de sigilo, la quinta parte. Pero el demo tuvo vida propia y durante mucho tiempo se convirtió en un juego de culto llegando a costar hasta 10 mil dólares una copia en el mercado informal.

La compañía procuró eliminar por todos los medios posibles dichas copias, digitales, ilegales y hasta apócrifas, si las hubo. El juego de horror que planeaba hacer el creador se volvió un título sobre la muerte y como encalló en nuestra dimensión, protagonizada por el actor e inclusive con un importante cameo del director de cine. 

La demo en cuestión tampoco murió totalmente, puesto que su esencia ha viajado entre distintas mentes quienes vieron el potencial en el modelo que proponía, de tal forma que han surgido algunos relevos espirituales que si bien no tratan de superar o igualar, si tienen clara referencias, como es el caso de Luto

La historia nos pone en el papel de Sam, otra curiosa coincidencia con el juego sobre la muerte encallada, quien se encuentra en pleno proceso de mudanza, su casa es una mezcla de pasillos llenos de cajas de cartón apiladas y objetos para embalarse. Recién es lunes y ya parece una calca del día siguiente aunque esto no lo sabe Sam aún.

El martes la rutina se sostiene salvo por que pierde cosas que aparentemente se encuentran repartidas en su casa, como sus llaves además de hacer una visita al sótano mientras busca las cosas que ha perdido. El miércoles todo se complica, además de que pareciera que vive en un sueño constante en forma de bucle, pero este día no, puesto que no puede salir de su casa por loq ue al explorar la casa, específicamente el sótano, se encuentra con una trampilla que lo lleva por unas escaleras hacía lo que parece ¿su casa? Aunque con cambios sustanciales y con habitaciones diferentes pero todas ellas con elementos de su infancia, memorias de su madre durante la infancia de Sam, sus cuadernos de dibujo con extrañas ilustraciones y un peculiar story board.

Al intentar regresar la puerta de la trampilla está cerrada y se encuentra encerrado en esta suerte de limbo personal y parece que la única forma de salir es resolver los misterios que esconde este lugar y hacía donde lo llevará, pues cuando empezó la semana tuvo un sueño con un desierto.

Si bien Luto es un juego, a veces se presenta esta sensación de ser más una experiencia interactivo-narrativa, con puzles capciosos pues en apariencia lucen complejos e intrincados pero en el fondo son relativamente sencillos y prácticos. Luto no es para todos los jugadores, en primer lugar hay que tener cierta preferencia por el terror, especialmente el psicológico puesto que Luto se apoya en muchos conceptos del género.

En segundo lugar requiere paciencia puesto que, como ya se mencionó, los puzles son más de atención al detalle y abstracción, hay que estar volviendo constantemente al inventario y revisar la documentación que vamos recolectando en el camino, de tal forma que podamos conjuntar toda la información para resolver un puzle aunque para resolverlo tenemos que hacer “una cosa” que no entendemos su función desde el principio. Si los jugadores tienen las características ya mencionadas, Luto no solo será de su agrado, van a querer que dure más pues es una experiencia que se puede completar en no más de seis horas y eso exagerando la duración.

Luto resulta ser una experiencia satisfactoria, si se tiene gusto por las experiencias de horror con atmosferas inquietantes y sin esos vulgares sustos repentinos, popularmente conocidos como jumpscares.

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