De la misma forma se vale recordar la definición de Lisa Simpson para complementar a la discusión sobre la pertinencia de la policía

Un Precinct se traduce del inglés como una estación de policia con una jurisdicción local. En ella puede albergar una diversa cantidad de elementos que van desde los policías que patrullan en sus unidades móviles o a pie, un cuerpo de detectives, posiblemente un grupo especializado de intervención táctica popularmente conocido como SWAT y si tienen aún más suerte y recursos un helicóptero. Los “precintos” tiene también distintas áreas en su interior como la recepción para el proceso conocido como oficial de guardia (usualmente un oficial de policía con rango de sargento), las oficinas de los comisarios y capitanes, los “burós” de los patrulleros, una sala de reuniones para el informe previo al despliegue, cuartos de interrogatorios, sala de evidencias, un calabozo (separos o galeras) y el buró de detectives.

Este, quizá con algunas omisiones, es lo que se conoce como un precinto, muy similar al que nuestro protagonista, Nick Cordell, llega continuando el oficio familiar puesto que su padre también fue policía y muy respetado hasta su muerte, que acaeció en extrañas circunstancias.

En su primer día el novato conoce a su compañero de patrulla el sargento Kelly quien lo guiará por la senda del trabajo policial, su primera lección: conseguir desayuno en un puesto de hotdogs callejero, pero antes de poder terminar su perro caliente sale la primer llamada, un asalto a un banco, lo que eventualmente se vuelve un tiroteo y que continúo por las calles de ciudad Averno (no elegimos el nombre) en una persecución que acabó con la aprehensión de un asaltabancos, un verdadero bautizo de fuego para el novato Cornell.
En los días subsiguientes nuestro protagonista aprenderá el verdadero oficio de policía: patrullar las calles levantando multas o aprehendiendo sospechosos de algún delito o de faltas civiles, estás últimas pueden estar relacionadas con vandalismo, autos mal estacionados o por exceso de velocidad.

Si se hace un arresto por un delito, el sospechoso debe ser presentado ante el comandante de la guardia y procesarlo, sin olvidar mencionar sus derechos (Miranda rights, según la ley norteamericana) puesto que si no se le dictan es probable que su caso no prosiga por falta al debido proceso, pero a nuestro novato Nick Cordell nunca se le olvidó porque el no faltó y si puso atención en su clase de debido proceso en la academia de policía.
Habrá momentos en los que tengamos que operar un helicóptero para perseguir fugitivos en automóviles y solicitar apoyo de tierra ya sea un vehículo policial o instalar púas en el paso del fugitivo.

Pero el verdadero desafio en sus primeros días como patrullero del novel oficial Nick Cordell despunta cuando arresta al líder de una pandilla durante un cateo que, sorpresa, también se vuelve un tiroteo aunque nuestro protagonista prevalece y con un importante arresto, de tal forma que el comisario lo asigna para trabajar de cerca con el buró de detectives, dónde está la verdadera acción e impartición de justicia.

The Precinct es un desarrollo sencillo hecho por el estudio Fallen tree y distribuido por el publicador Kwalee. Es un juego de acción en tercera persona en perspectiva isométrica, una suerte de respuesta a títulos como GTA u otros en qué la base del juego es el crimen con mecánicas de sandbox o como son llamados popularmente de mundo abierto.

La jugabilidad es muy simple e intuitiva, siempre y cuando se comprenda que hay que seguir una serie de pasos o procedimientos policiales que se definen por el botón R1 el cual muestra un círculo de opciones las cuales nos servirán para definir las acciones del oficial Cordell, como solicitar apoyo o “resolver el arresto”, esto último posterior a la declaración de los derechos del detenido (botón cuadrado), se debe presentar en la estación y firmar su ficha de arraigo, en la que si prestan atención verán un apartado donde se mencionan los derechos y si le fueron anunciados. El resto de lo controles son contextuales respecto a la situación pero fuera de eso no hay realmente tanta diferencia con otros títulos, cubrirse con círculo, apuntar con L2 y disparar con R2; acelerar la el vehículo policial con R2, frenar con L2, etcétera.

El arte es detallado entre los estrechos callejones y las concurridas calles y avenidas de Ciudad Averno, von una especie de cell shading se ambienta una ciudad que está viva por su acomodo y sus edificios; con un estilo sacado de una serie de policías de los 80’s y/o 90’s. Hay PNJs rondando, vandalizando, manejando normalmente o a exceso de velocidad manteniendo esa sensación de estar siempre poblado. La música tiene una fuerte influencia de synthwave lo que refuerza más está sensación retro. Respecto a lo técnico se puede decir que requiere poco espacio de almacenamiento y que pese a esto no se sufrió caídas de cuadros o bajo rendimiento.

No vamos a negar que para muchas personas las corporaciones policiales son absolutamente deleznables. Los consideran agrupaciones de represión del gobierno además de tener una imagen de corrupción casi indeleble, y es que son los mismos policías que se han creado esa imágen. ¿Entonces porque recomendar un juego sobre ellos? Pues en la experiencia de muchos, los abusos policiales ocurren cuando los ciudadanos desconocen las facultades y procedimientos de estas agencias. Muchos dirán también que un videojuego no va a resolver esta problemática, quizá no, pero siempre es bueno tener una idea de cuáles son los límites de estás fuerzas de seguridad para evitar sus abusos. Por otro lado perseguir sospechosos en persecuciones puede ser muy divertido de este lado del control y con una placa de píxeles.

Para complementar esta reseña les tenemos que recordar que anteriormente revisamos con una temática similar pero hecha en Pixelart: Beatcop. Título con temas y vibes similares pues también toma como referencia la policía pero de Brooklyn, NY. También retoma la problemática de la corrupción policial en una época en que la policía Neoyorquina era más desaseada que la parte trasera de una vehículo de patrulla después de recoger a un indigente ebrio. Esa misma vez recomendamos una película para complementar la historia, Prince of the city (Lumet, 1981).

También recomendaremos otro drama policial aunque de largo aliento puesto que es una serie de televisión, exclusiva de Prime video: Bosch y su continuación, Bosch: legacy. Uno de los mejores dramas policiales de la televisión norteamericana y con un alto grado de crítica social tanto hacia la institución como al sistema legal Angelino.
Se basa en las populares novela de Michael Connolly y con un Spin off pronto a estrenarse basado en otro de los personajes del autor, Renee Ballard.

Pero ya nos hemos desviado un poco de nuestro tema principal. Recomendamos The precinct si les gusta la acción policial y sus conflictos. Pero si no hay mucho cariño por la institución, siempre pueden esperar al siguiente año para la sexta entrega del gran rata de naves (sic).

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