Solo imagínate lo siguiente: llegas a la fiesta de cumpleaños de fulanitx, te reciben con una chela y saludas a los amigos que están por ahí o a los que te vas encontrando mientras das una vuelta por las habitaciones del recinto. En eso te encuentras, en una de esas habitaciones, una pantalla con un Switch conectado, están jugando Mario Party, te llega el recuerdo de cuando jugabas con tus primos en las fiestas familiares, entonces todo se vuelve más divertido: una fiesta y con videojuegos, en una mano una fria y en la otra un Joy con ¿Qué puede salir mal? Arturo España, jefe editorial de Planeta Ludus

Si hay algo por lo que destaca Nintendo es por desafiar los límites del entretenimiento. Ha demostrado que en diferentes medios es capaz de divertir de maneras originales y con estilo. Una muestra de que el enfoque prioritario es entretenerse entre varios, hacer una experiencia de disfrute colectivo o familiar.
Mario Party, una entrega exclusiva que se volvió emblemática.
Desde 1998 para Nintendo 64 resultó uno de los juegos más memorables, lo suficiente como para tener entregas los años subsiguientes hasta la actualidad. Incluso tuvo su versión en las entrañables consolas portátiles de la compañía, específicamente Gameboy Advance, Nintendo DS y 3DS.
Ya en la era del Switch correspondió un Super Mario Party (2018), Superstars (2021), y este año llega la última entrega de esta franquicia: Super Mario Party Jamboree.

Lo primero que hay que hacer es seleccionar un personaje de entre los 22 disponibles los cuales pertenecen al elenco del mundo de Mario. A continuación hay que elegir el mundo donde se jugará; es aquí donde se retoma de entregas anteriores la mecánica de tablero de juegos, como si fuera un juego de mesa. Para avanzar en este tablero hay que tirar dados que nos dirán cuánto se avanzó y finalmente monedas, dicho elemento clásico de los juegos de Mario nos servirán para mantenernos en el juego. En la ronda inicial empezaremos con diez monedas las cuales aumentarán dependiendo nuestro avance. En el tablero lo más importante es tratar de llegar a la estrella y el ganador se distingue por tener la mayor cantidad de monedas.

Esto sería muy simple si solo fuera como la descripción previa, pero en cada ronda que avancen todos los integrantes de la partida se llevará a cabo un evento de minijuegos y es aquí donde está lo ambicioso: hay más de 110 minijuegos para zanjar las diferencias en el tablero; son aleatorios y forman parte de la dinámica de cada ronda. Hay siete tableros temáticos de Mario y parece que un par de estos pertenecen a entregas anteriores además de ser los favoritos de algunos entusiastas del título.

Ahora bien, el juego se puede jugar con hasta cuatro jugadores en una pantalla, y también se puede jugar en línea contra jugadores de cualquier parte del mundo siempre y cuando tengan su suscripción Nintendo Switch online al día. Hay partidas clasificatorias, muchos modos de juegos, brigada Anti Bowser y más, mucho más.

Es complicado hablar de un juego tan completo, que incentiva la competencia amistosa y que privilegia la experiencia en convivencia pero que no desdeña la jugabilidad en línea con otros jugadores. No obstante no hay que perder de vista que el enfoque de este juego es sea jugado en una sesión que puede ser una fiesta de cumpleaños, una cena de amigos o familiares o, como dijo alguien, “si lo jugaría en una p… [pachanga] con mi chela en la mano y el joycon en la otra”. La idea es disfrutar de esta experiencia lúdica en conjunto.

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