En el terreno de los deportes tuerca, el supercross es una de esas disciplinas con una audiencia sumamente específica de lo que ya es algo bastante especializado, como lo es el motociclismo. Si bien el desarrollador Milestone tiene experiencia en los deportes tuerca, los títulos de motocross y/o supercross no le son indiferentes pues desde el 2016 el estudio italiano trabaja en títulos similares como lo fue MXGP, una entrega sobre el campeonato mundial de Motocross.

Con este antecedente, el estudio ha desarrollado la serie Monster Energy Supercross como una entrega anual desde el 2018. Hay que aclarar que la diferencia entre motocross y supercross radica en los espacios en los que se realiza, la longitud del trazo y las temporadas, el caso del supercross se corre en circuitos dentro de estadios, son trazos breves y se llevan a cabo durante el periodo de invierno y primavera.
En términos del juego, esta entrega innova en el terreno de Carrera que va de la mano de un sistema de progresión basado en puntos de experiencia para ser usados en un árbol de habilidades; dichos puntos se obtienen conforme se suba de nivel. De esta forma el personaje del jugador escalará tanto en posiciones dentro del campeonato y en categorías de cilindraje de motocicleta. La opción de carrera tiene entre carreras un circuito de práctica que otorga puntos, sin embargo su sistema de recompensa es severo y usualmente, para jugadores novatos a la serie como quien redacta estas líneas, es un elemento de frustración puesto que los puntos de experiencia se promedian con los errores y dichas prácticas son tan finitas como la habilidad del jugador lo permita, de tal forma que solo es posible repetirlas siempre y cuando se obtenga los puntos necesarios.

El juego es generoso en cuanto a su contenido, se podría dividir entre modalidades de un jugador y multijugador. En la opción de un jugador se encuentra la modalidad de carrera, antes mencionada; evento, la cual contiene una carrera rápida y carrera por tiempo (time attack); Campeonato, que repasa las fechas y circuitos oficiales así como una opción para crear un campeonato de un solo jugador. También incluye la opción de complejo (compound) en la cual es posible recorrer un trazo de alguno de los estadios y que están divididos por el cilindraje. La modalidad multijugador permite jugar en línea con otros jugadores. Existe un editor de circuitos y una opción de personalización del personaje de la carrera dentro de la arista de creación (create). Finalmente, en la opción de extras hay una serie de tutoriales y una tienda virtual.
El juego es capaz de correr a 60 cuadros por segundo y a la calidad respecto a una consola de nueva generación, no presenta errores técnicos como glitches y/o bugs en su reproducción. Sin embargo, el juego solo se encuentra en inglés, esperemos que sea temporal.

En términos de jugabilidad el control es irregular respecto a la inclinación que se le imprima al vehículo con los sticks direccionales que a su vez funcionan para que los giros sean más cerrados, lo que puede ser la diferencia en una curva concurrida por los contrincantes. Pero en su búsqueda de emulación de realidad, controlar nuestra motocicleta puede resultar en un ejercicio caprichoso y con una curva de aprendizaje frustrante . Hay que admitir que es divertido saltar, acelerar, el sentimiento de satisfacción que se obtiene después de tomar una curva con derrape solo se ve opacado por la facilidad con la que se puede perder el control del vehículo porque la inclinación del avatar no era la indicada; derrapones en curvas que hacen que el personaje caiga de la moto.
En promedio la experiencia es ambivalente y se convierte en otro juego de nicho para quienes son seguidores del deporte y particularmente esta disciplina o quienes siguen la serie anualmente. Aunque, como siempre se menciona en este espacio y por un servidor: el desafío es lo que impulsa la diversión, por lo tanto, esta podría ser una buena opción para refrendar dicha premisa.






Deja un comentario