Si hay algo que nos enseñó Mario Kart, o bien–para la temática que nos atañe–F-zero, es que las títulos de carreras no eran exclusivos de los automóviles o de vehículos con ruedas, que tanto elementos fantásticos o de ciencia ficción podrían ser el eje narrativo  para un género que se vislumbraba árido o extenuantemente técnico, como lo era el automovilismo durante esos tiempos. 

Luego vino la consola que afirmó el terreno para muchos géneros, PlayStation. Uno de los títulos que formaron parte tanto de los éxitos de la consola, como del género de carreras fue Wipeout. Con este título se logró conferir un grado de madurez a la vertiente del género, no planteaba una narrativa con justificaciones más amigables y un tanto infantiles como  lo hacía la propuesta de Nintendo. El juego, en si, era una competencia visceral, ágil y trepidante, además de que el manejo de los vehículos antigravitacionales requería de concentración y una perspectiva diferente de la conducción dada la velocidad a la que flotaban esas máquinas. La música llegó a contar con la participación del dúo inglés The Chemical brothers, en conjunto todos estos factores hacían de Wipe out una propuesta original y genuina, creó una tendencia en los videojuegos y el concepto de carreras en vehículos futuristas proliferó, además de hacerse visible.

Y en ese tenor Pacer es el sucesor espiritual de Wipe out. El juego presenta similitudes en muchos sentidos empezando por la participación de algunos de los desarrolladores clave del título en Wipe Out. La jugabilidad es muy parecida, el layout del control nos permite mantener la aceleración constantemente, las curvas muy cerradas no requiere desacelerar, como lo indica la lógica de un vehículo de ruedas, aquí puede ser todo lo contrario, solo hace falta derrapar la nave con los botones derecho o izquierdo (R2 o L2) y presionar cuadrado, botón de boost y se hace el combo vencedor para rebases en curvas. Los vehículos se atienen a reglas de daño pues cuentan con armadura y la resistencia del chasis, ambos elementos con sus respectivos indicadores de daño, en los que ambos pueden sucumbir, ya sea por choques o por el impacto de armas de otros competidores y esto conlleva a qué el vehiculo explote y reaparezca dónde se quedó respecto a las posiciones dentro de la competencia.

El armamento es variado, cañones de pulso, de gauss, ametralladoras, misiles, etc. También hay mecanismos de defensa como escudos o un cloak de invisibilidad. Dichas prestaciones se setean antes de la carrera, si bien hay unos perfiles diseñados previamente, hay un espacio donde nosotros podemos crear nuestro perfil en función de nuestras necesidades o gustos. Existen diferentes modelos de naves así como diferentes opciones de personalización desbloqueables con un sistema económico in-game. El elemento multijugador nos resultó esquivo pues no logramos ingresar en tres intentos de conexión, aparentemente no había nadie con quien competir, se lo achacamos a la cercanía del lanzamiento, seguiremos intentando pese a la experiencia negativa..

La música no cambia de sintonía, sin poder identificar a los artistas u otros datos que se despliega en la pantalla, solo podemos afirmar que es música electrónica afín a lo vertiginoso del título.

Pacer es divertido pero con la desventaja de ser de  nicho, muy específico y en dado caso, jugadores que disfruten del género competitivo, o bien, gente con ánimos de explorar nuevos desafíos, que busque retar su vértigo en curvas con peraltes de 70 grados de inclinación acompañado de la presión un misil apuntando a los propulsores. 

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