Cuando me hablan de One punch man siempre pienso en dos personas: en mi amigo Allan y en Saitama, ambos con un impresionante parecido. Esto demuestra el impacto que ha tenido, al menos, en personas que somos escépticas a los nuevas producciones de animación japonesa,bueno, anime para que no se enojen los puristas. La extraña noción de un videojuego sobre la farsa de superhéroes puede sonar muy atractiva.
One punch man: a hero that nobody knows nos invita a vivir la vida de un superhéroe novato que puede ser personalizado, literalmente, de pies a cabeza. Podemos elegir el sexo, altura, complexión, vestimenta y accesorios; para luego guiarlo por el camino de los superhéroes de la Asociación de Héroes. Para eso se deben ir cumpliendo misiones que nos aparecen en la ciudad que habitamos, por ejemplo, solicitudes de ciudadanos u objetivos que nos vaya proporcionando nuestro guía en la Asociación de Héroes, Lecture man, quien también nos enseñará cómo movernos, con quién tenemos que hablar para activar objetivos secundarios o incluso señalarnos nuestra nueva casa en un edificio sospechosamente parecido al de Saitama. Nuestro domicilio también está sujeto a modificaciones como muebles y ornamentos que podemos comprar con un sistema de economía in-game.
Nuestro héroe también está sujeto a un proceso de progresión, esto también se explica debido a la misma historia pues la Asociación de héroes estipula clases que van desde la C que es la categoría más baja, la B (por alguna extraña razón el protagonista, Saitama, está en esta clase) como intermedia, la A como avanzada y finalmente la S que es el grado más alto dentro de la organización. Nuestro personaje empezará en este nivel y tendrá que ir subiendo a través de las misiones, tareas secundarias así como peleas.Este punto es la sección más importante del título, las peleas no son complicadas en realidad. Si bien existen varias combinaciones de botones, la simpleza del sistema es lo que lo hace divertido. Y no es que esté mal memorizar las miles de combinaciones de botones y movimientos que presentan otros juegos del género -que por lo demás eso a veces los hacen frustrantes-, aquí esto no está presente. Hay golpes, golpes fuertes, saltos y ratas voladoras, agarres y proyecciones así como movimientos finales o ultimate. Las mecánicas de tercera dimensión permiten generar distancia entre contrincantes o bien buscar el flanco del contricante de manera más inmediata. Los movimientos finales no son realmente complejos de lograr solo realizando una breve combinación de botones y gatillos. También es un sistema de pelea por relevos, o tag team, con los héroes que desbloqueamos en el modo historia, podemos intercambiar entre nuestros personajes apretando los bumpers superiores dependiendo el orden en que los hayamos seleccionado
Es honesto admitir que la experiencia es similar a la de Jump force con la salvedad de ser una versión con downgrade en cell shading. Las mecánicas de mundo abierto confunden un poco, aunque es posible dominarlo con práctica. La progresión también requiere un poco de revisión. Las Interacciones con los personajes están plagadas de cajas de diálogo, que para los tiempos actuales no es algo precisamente atractivo.Nuestra experiencia fue bastante ecuánime, para no conocer nada de la serie y no ser tan conocedores del género de peleas, la experiencia es divertida, a ratos congruente con el espíritu de la obra original, pero en otro momento presenta una mezcolanza de géneros y mecánicas de videojuegos un tanto confusas. La premisa del juego se mantiene: convertirse en el héroe que necesitamos pero que no conocemos.







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