Los francotiradores han sido objeto de constante misterio, este tipo de soldado, guerrero o combatiente contemporáneo tiene la misión principal de hacer tiros de precisión a grandes distancias. Para esta tarea debe estar entrenado en estrategias de combate, acecho y sigilo; además debe ser un maestro del autocontrol, pues para poder disparar a grandes distancias se debe controlar el ritmo cardíaco para poder hacer el tiro entre latidos, así como poder regular sus niveles de estrés estando entre fuego cruzado y explosiones de mortero.
Otro estereotipo de los francotiradores es la de un asesino a sangre fría, calculador, que trabaja para el mejor postor, capaz de hacer los disparos más complicados y lejanos. En el terreno de los videojuegos los títulos de Hitman tenían esta opción para cumplir con los objetivos, incluso hay una entrega para dispositivos móviles que consiste únicamente en eliminaciones a largas distancias. Sniper ghost warrior contracts comparte un arco narrativo muy similar: Seeker, o Cazador en español, nombre que recibe el personaje a ocupar en el juego, es un operativo contratista..

Para facilitar su desempeño Seeker cuenta con dos elementos: una máscara y un traje. La máscara le provee información en tiempo real, que se traduce en una interfaz que muestra la posición y distancia de los enemigos, siempre y cuando hayan sido marcados previamente; así como la deriva horizontal la cual se ve afectada por el viento. Ambas son cualidades pasivas de la máscara. El traje no es precisamente como el de John Wick, es un exotraje que protege al usuario del clima así como proporcionar mayor agilidad y fuerza.
Estas son las herramientas con las que cuenta Seeker para cumplir con sus contratos, los cuales lo llevaran en esta ocasion a la reciente creada República de Siberia, la cual está controlada por su gobernador Nergui Kurchatov. Los cinco contratos disponibles nos llevan a distintos parajes de Siberia en mapas bastante amplios y donde la idea es ir diezmando los asociados de Kurchatov.

Los títulos de Sniper ghost warrior han ido mejorando en función de sus primeras entregas. El juego peca de sencillo pues la interfaz de mira simplifica muchos de los cálculos necesarios para el famoso credo del francotirador: un tiro, una muerte. Pese a tener el exotraje y la máscara Seeker cuenta con más herramientas como drones o torretas de soporte autónomas y un apartado de artilugios. Todos estos ítems están sujetos a progresión, se desbloquea usualmente comprando el aspecto a mejorarse del ítem como visión térmica en la máscara, blindaje en el exotraje, aumentar la capacidad de carga de botiquines, etcétera.
Las armas también se compran, exceptuando aquellas con las que empezamos, la variedad de éstas no es precisamente extensa aunque ofrece un rango adecuado a elegir. Todas las armas son modificables en cuanto a óptica, boca, munición o estética, algunos elementos no estarán disponibles debido a un sistema de bajas confirmadas las cuales se consiguen eliminando enemigos u obteniendo información en terreno. Esto puede resultar frustrante pues las opción para modificarlas no están siempre disponibles a menos que se hayan conseguido dichos elementos.
A veces seguir los objetivos puede ser confuso pues no hay indicadores en la interfaz más que puntos dentro de un radar que solo indica el norte o en el mapa dentro de zonas marcadas en rojo (objetivo primario) y azul (secundario) aunque de esta forma es más libre la exploración de cada uno de los mapas los cuales pueden ser masivos.
Visualmente es muy atractivo en cuanto a paisajes, los bosques siberianos al atardecer resultan cuadros que roban la atención. Las secuencias de eliminaciones son fascinantes en un principio, después de algunas horas es posible distinguir cómo se repiten. Algunas veces el juego sufre de glitches como cuando los enemigos se quedan caminando sobre su propio eje sin desplazarse realmente, por ejemplo, aunque esto no es tan constante. El título se desempeña relativamente bien en la versión de PlayStation 4. Una demostración que el CryEngine aún resulta una buena herramienta para desarrollar videojuegos.
En general Sniper ghost warrior es una buena adición al subgénero–del subgénero–de shooters tácticos de francotiradores, por rebuscado que suene. Pero no es su competidor más cercano de la segunda guerra mundial. Lo cierto es que se siente más como una simulación de francotirador que un Shooter táctico, se percibe como una versión con más opciones y un poco más sofisticado de la primera entrega del 2010. Si bien se supera con respecto a sus entregas previas, resulta una experiencia regular y sencilla aunque no por eso aburrida pues hay ciertas satisfacciones al eliminar un enemigo a grandes distancias y encadenarlo con otra eliminación o incluso una eliminación doble, ver a través de la mira como el proyectil se curva y cae para finalmente impactar en el enemigo, dicha experiencia nos acerca a aquella frase que Bob Lee Swagger repetía como credo: Lento es suave, suave es rápido.






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