El niño perdido
“Padre, padre, ¿a dónde vas?
Oh, no marches tan aprisa.
Habla, padre, habla a tu hijito,
Que si no me perderé”.
La noche era oscura, no regresó el padre;
Estaba el pequeño bañado en rocío;
Profundo era el lodo y el niño lloraba,
Y entonces la niebla se desvaneció.
Inocencia, William Blake
Hoy sabemos que la plaga surgió en el sur de China y que “viajó” a cuestas de los mongoles, quienes transitaron por la ruta de Crimea (actualmente la zona representa un conflicto constante entre Ucrania y Rusia) en donde sitiaron la ciudad de Caffa -hoy Feodosia-, una colonia genovesa. Se dice que los mongoles catapultaron cadáveres infectados al interior de la ciudad, pero esto no está confirmado. Algunos sobrevivientes del asentamiento, desplazados después del sitio, transportaron la bacteria a ciudades italianas donde se esparció al continente europeo. Si bien esto tampoco está confirmado, se dice que los barcos llegaban a puerto solos y con la tripulación y pasajeros diezmados. Cuando llegó a Europa no hubo persona que se le resistiera: nobles y villanos caían por igual ante el embate implacable de la peste. La guerra entre Hungría y Nápoles aumentó la fuerza con la que la epidemia se esparcía por el creciente aumento de cadáveres de las guerras. De esa forma la plaga se esparció a Francia, donde daba inicio la Guerra de los Cien Años.
Amicia es la hija mayor de la casa de Rune, es la joven noble y protagonista de esta historia. Vive con muy pocas preocupaciones entrando a su adolescencia. Mientras tanto, Hugo, su hermano, ha estado enclaustrado debido a un extraño mal que lo aqueja desde su nacimiento. Al regreso de un paseo con su padre, la Inquisición llega a los terrenos del feudo Rune a galope beligerante demandando la entrega de Hugo. El señor de Rune se niega y en ese momento Lord Nicholas, el hombre al mando del contingente inquisitorial ordena el exterminio de la familia y sus vasallos. Lady Beatrice toma a sus hijos y los conduce al exterior de los terrenos y es ahí donde encomienda a Amicia que lleve a su hermano enfermo con Laurentius, galeno y alquimista que trata la enfermedad que mantiene en reclusión a Hugo. Ante tal escenario, Amicia deberá llevar a Hugo al sabio. La tarea no es cosa menor puesto que significa mantenerse alejados de la Inquisición así como de la amenaza constante de la peste y las ratas, enemigos implacables que brotan de la tierra como si fueran expulsadas de la misma, en busca de carne para saciar su apetito voraz.

A plague tale es un título con una fuerte carga narrativa en todo momento, las mecánicas del juego están pensadas para ser apreciadas como un elemento más en la historia de Amicia y Hugo. Si bien el juego tiene muchos elementos de sigilo así como dinámicas de puzzles mezclada con aventura, la mayor parte del tiempo hay que guiar a los hermanos a escondidas de todo contacto humano que se presenta hostil en casi todo momento; moverse entre sombras y parapetos son los fuertes principales cuando se trata de eludir la presencia humana.
Las ratas representan un desafío complejo: por ejemplo, tenemos que atravesar un lugar plagado de roedores. Bien podemos proveerles una fuente de alimento o de distracción. Por otro lado los conjuntos de ratas usualmente son reactivas a la luz, huyen de ella, por lo que hay que crear fuentes luminosas, que van desde un brasero apagado, fardos de paja u objetos inflamables disponibles.
Habrá momentos en los que tengamos que atravesar por mapas donde haya tanto hombres armados como ratas y en muchas ocasiones estos contactos se dan en la oscuridad por lo que los hombres se convierten en nuestra forma de liberar el paso eliminando la fuente de luz que portan, aunque muchas veces tendremos que eliminarlos a ellos ya sea en un entorno con colonias de roedores o solo contra hombres. Para tal motivo Amicia porta una honda con la que puede lanzar piedras, así como elementos que puede crear a partir de los suministros que existan en el camino, estos elementos son aprendidos por ella conforme progresa la historia: van desde ignitores de fuego, irritantes (para que los hombres remuevan sus yelmos), somníferos entre otros. Amicia puede tirar piedras o jarrones para hacer ruido de tal forma que sus perseguidores salgan de su paso. También podrá mejorar tanto la honda como los aditamentos de los que puede echar mano, pero estos se deben crearse en estaciones, algo muy parecido a una mesa de trabajo. Esos son los sistemas de progresión con los que cuenta el título.
La experiencia con Hugo es muy pasiva, no es como otros juegos en donde la presencia de un personaje también dicta la jugabilidad. Aquí no necesariamente es así: Hugo va siempre de la mano de Amicia y hay momentos en los que nos ayuda o que lo debemos dejar a solas, pero la norma es que no es un factor importante salvo en el ámbito narrativo en donde Hugo juega un papel importantísimo y nada desdeñable.
De la misma manera están otros personajes que ayudarán a los hermanos a salir adelante como una abuelita de un poblado, Lucas el aprendiz de alquimista, los mellizos ladrones (Melie y Arthur) entre otros.
Es importante comprender que todo el trabajo decantado en A plague tale está pensado en disfrutar, como ya dijimos, una historia con una gran carga narrativa que mezcla contexto histórico en muchos sentidos. Las referencias del periodo están establecidas desde el trailer que cuenta con la declamación del magnífico actor irlandés Sean Bean (Ned Stark en Game of Thrones aprovechando la coyuntura), quien recita un poema de William Blake que nos adelanta un poco la trágica situación en la que se encuentran los hermanos.
Los arcos narrativos, si bien pareciera que no nos dan elección, si relatan robustamente los conflictos entre Plantagenets y Capetos, la inclemencia del periodo con toda la crudeza que únicamente el periodo del oscurantismo medieval podría contener y, en sí, la misma peste negra representa puesto que la plaga exponía lo peor de las personas, pues la desconfianza y el miedo era una constante.
La música es otro factor determinante en cada momento del juego, a ratos siniestra y oscura, en otros tierna y acogedora que pasan a ser melancólicos a través del uso de instrumentos de cuerdas. Un trabajo del compositor veterano Oliver Derivière.
En nuestra experiencia hemos decidido jugarlo en francés siguiendo la norma de las obras en su lengua original. También elegimos jugarlo en modo inmersivo y con pocos elementos en el HUD más que las acciones contextuales. El trabajo con las mareas de roedores es impresionante pues en la oscuridad vemos sus ojos brillantes acechándonos o bien cuando reaccionan a la luz y nos acercamos ellas nos rodean buscando alguna forma de devorarnos.
Las quejas se encaminan más hacia los espacios y sus limitaciones, quizá mecánicas más complejas y mapas más libres que amplios pero esos son quejas al margen del excelente trabajo hecho por Asobo en el desarrollo de este juego. Durante la etapa de El botín de los cuervos me llamó la atención que el subtítulo del juego es “innocence”, como si fuera un capítulo y que los personajes tienen una marcada tendencia hacia los arquetipos de clases, por decirlo de alguna manera, y que además están en crecimiento. Esto me dio pie a pensar que no habrá una sola entrega y que tendrá que ver en algún punto con los personajes o no pero, casi sin temor a equivocarme, la protagonista será la plaga pues es “ella” quien puede fungir como un elemento narrativo forjador de momentos, es la plaga quien dice cómo morirán o vivirán quienes habitan en éste, su nuevo territorio, pues al fin y al cabo es Un cuento de la plaga negra.
El niño encontrado
El niño perdido en yerma marisma,
Guiado por una vagabunda luz,
Rompió a sollozar, mas Dios, siempre cerca,
Bajó cual su padre vestido de blanco.
Besó al niño y lo condujo
De la mano hasta su madre,
Que llorosa por el páramo
A su pequeño buscaba.
William Blake, Inocencia







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